Entrenadores patriotas
Publicado: Vie Nov 02, 2007 12:14 pm
En el Zaragoza, como en muchos otros clubs, han pasado entrenadores extranjeros que, cosa disculpable, barrían para casa.
Los más viejos del lugar recordaran a Fernando Daucik, entrenador checoslovaco que fue mister del Zaragoza del 1965 a 1967, si no me equivoco, con él se ganó la Copa de 1966 y fue destituido al ser eliminado al año siguiente por el Europa. El tal Daucik tenía un hijo llamado Yanko Daucik, un extremo alto y torpón a quien quiso incorporar al club. Parece ser que imperó la cordura y se convenció al hombre que no era adecuado quitar a Canario para que jugara su niño.
Tras ascender a 1ª en 1978 se fichó al célebre Vujadin Boskov -"fútbol es fútbol"- que no paró hasta traer a un yugoslavo al club; hacía falta un defensa libre y estuvo todo el verano insistiendo con Hatunic, entonces central de moda en su pais, aunque al final vino otro serbio que jugaba en el Fenerbache turco y acabó siendo una maravilla de jugador: Radomir Antic.
Leo Beenhaker también quiso su holandés, y tras hablarse de Soren Lerby, que era danés pero jugaba en el Ajax, el club le trajo al atacante Toni Blanker, que al no poderse nacionalizar a tiempo Raúl Amarilla, se quedó sin ficha, fue cedido al Salamanca y no jugó nunca partidos oficiales con los blanquillos.
Enzo Ferrari, por el contrario, no nos trajo italianos, aunque quien sabe si el fichaje de Ivica Surjak, que creo jugaba en Italia, tuvo que ver con él.
El mencionado Antic se hizo con las riendas del Zaragoza en 1988 y aunque el fichaje estrella, Nasko Sirakov, era búlgaro, insistió mucho en el fichaje del medio centro defensivo Katanec -el Heraldo lo dio por "casi fichado" en un par de ocasiones-, que luego jugaría con la Sampdoria la final de la Copa de Europa frente al Barça en Wembley. Y en el mercado de invierno llegó a entrenarse con el Zaragoza otro serbio: un tal Aleksic, que decían era un chollo, aunque al final se cerró la cesión de Iskrenov y nunca más se supo del citado.
A Antic le sucedió Ildo Maneiro, un uruguayo que una de las primeras peticiones que hizo al club fue el fichaje de tres compatriotas, uno era un central cuyo nombre no recuerdo, los otros dos fueron Edison Suárez y Gustavo Poyet; el primero era un organizador de quien se decía era una estrella y fue un fiasco, mientras que Poyet vino de relleno y acabó haciendo historia.
Tras Maneiro el único mister extranjero que hemos tenido ha sido el breve Víctor Espárrago, que ni tuvo tiempo de intentar traer uruguayos.
Los más viejos del lugar recordaran a Fernando Daucik, entrenador checoslovaco que fue mister del Zaragoza del 1965 a 1967, si no me equivoco, con él se ganó la Copa de 1966 y fue destituido al ser eliminado al año siguiente por el Europa. El tal Daucik tenía un hijo llamado Yanko Daucik, un extremo alto y torpón a quien quiso incorporar al club. Parece ser que imperó la cordura y se convenció al hombre que no era adecuado quitar a Canario para que jugara su niño.
Tras ascender a 1ª en 1978 se fichó al célebre Vujadin Boskov -"fútbol es fútbol"- que no paró hasta traer a un yugoslavo al club; hacía falta un defensa libre y estuvo todo el verano insistiendo con Hatunic, entonces central de moda en su pais, aunque al final vino otro serbio que jugaba en el Fenerbache turco y acabó siendo una maravilla de jugador: Radomir Antic.
Leo Beenhaker también quiso su holandés, y tras hablarse de Soren Lerby, que era danés pero jugaba en el Ajax, el club le trajo al atacante Toni Blanker, que al no poderse nacionalizar a tiempo Raúl Amarilla, se quedó sin ficha, fue cedido al Salamanca y no jugó nunca partidos oficiales con los blanquillos.
Enzo Ferrari, por el contrario, no nos trajo italianos, aunque quien sabe si el fichaje de Ivica Surjak, que creo jugaba en Italia, tuvo que ver con él.
El mencionado Antic se hizo con las riendas del Zaragoza en 1988 y aunque el fichaje estrella, Nasko Sirakov, era búlgaro, insistió mucho en el fichaje del medio centro defensivo Katanec -el Heraldo lo dio por "casi fichado" en un par de ocasiones-, que luego jugaría con la Sampdoria la final de la Copa de Europa frente al Barça en Wembley. Y en el mercado de invierno llegó a entrenarse con el Zaragoza otro serbio: un tal Aleksic, que decían era un chollo, aunque al final se cerró la cesión de Iskrenov y nunca más se supo del citado.
A Antic le sucedió Ildo Maneiro, un uruguayo que una de las primeras peticiones que hizo al club fue el fichaje de tres compatriotas, uno era un central cuyo nombre no recuerdo, los otros dos fueron Edison Suárez y Gustavo Poyet; el primero era un organizador de quien se decía era una estrella y fue un fiasco, mientras que Poyet vino de relleno y acabó haciendo historia.
Tras Maneiro el único mister extranjero que hemos tenido ha sido el breve Víctor Espárrago, que ni tuvo tiempo de intentar traer uruguayos.