Juan Manuel VILLA (5 Magníficos)
Publicado: Lun Mar 04, 2013 11:36 am
Interesante entrevista la que aparece hoy en El Periódico de Aragón al zaragocista y zaragozano de adopción Juan Manuel Villa. Uno de los 5 magníficos en el que desgrana anécdotas importantes de aquella época.
Recomiendo leer en su totalidad para recordar lo grandes que hemos sido.
http://www.elperiodicodearagon.com/noti ... 35411.html
Pero quiero rescatar dos respuestas en las que compruebo lo bajo que hemos caído como afición. Tanto por la desidia y abandono como por habernos acostumbrado ya a tragar bazofia que nos convierte en una amplia mayoría en conformistas y pasotas. No hablo ya del hecho de aceptar la situación actual sino en el hecho de consentir y tolerar como habitual el agravio al aficionado.
--¿Cómo surgió esa armonía?
--Éramos todos jugadores jóvenes y del mismo gusto. Nos horrorizaba todo lo que no fuese el toque y el fútbol ofensivo. Jugábamos para disfrutar, pero pensábamos: "¿Se lo habrá pasado bien el público?". Me parece una aberración cuando oigo ahora que dicen: "Hemos jugado muy mal pero hemos ganado 1-0". ¿Cómo que los puntos son lo importante? Los puntos deben ser una consecuencia del juego y de que el público, que es el que sostiene el tinglado, lo pase bien. Así se quedan los estadios vacíos. Ahora el fútbol es soporífero. El público es santo. Siguen yendo. ¡Y animan!
--¿Qué partido fue la máxima expresión de aquella generación?
--Uff, hay tantos. Quizá una semifinal de Copa que le metimos 6 al Barça en un partido con mucha lluvia (fue un 6-4 el 6 de junio de 1965). Pero era continuo. Tenemos anécdotas increíbles. Hubo un año que al Valladolid le metimos 5-0 en la primera parte. En la segunda, marcamos un gol y ellos, dos (6-2). Bueno, nos metieron una pitada impresionante.
Recomiendo leer en su totalidad para recordar lo grandes que hemos sido.
http://www.elperiodicodearagon.com/noti ... 35411.html
Pero quiero rescatar dos respuestas en las que compruebo lo bajo que hemos caído como afición. Tanto por la desidia y abandono como por habernos acostumbrado ya a tragar bazofia que nos convierte en una amplia mayoría en conformistas y pasotas. No hablo ya del hecho de aceptar la situación actual sino en el hecho de consentir y tolerar como habitual el agravio al aficionado.
--¿Cómo surgió esa armonía?
--Éramos todos jugadores jóvenes y del mismo gusto. Nos horrorizaba todo lo que no fuese el toque y el fútbol ofensivo. Jugábamos para disfrutar, pero pensábamos: "¿Se lo habrá pasado bien el público?". Me parece una aberración cuando oigo ahora que dicen: "Hemos jugado muy mal pero hemos ganado 1-0". ¿Cómo que los puntos son lo importante? Los puntos deben ser una consecuencia del juego y de que el público, que es el que sostiene el tinglado, lo pase bien. Así se quedan los estadios vacíos. Ahora el fútbol es soporífero. El público es santo. Siguen yendo. ¡Y animan!
--¿Qué partido fue la máxima expresión de aquella generación?
--Uff, hay tantos. Quizá una semifinal de Copa que le metimos 6 al Barça en un partido con mucha lluvia (fue un 6-4 el 6 de junio de 1965). Pero era continuo. Tenemos anécdotas increíbles. Hubo un año que al Valladolid le metimos 5-0 en la primera parte. En la segunda, marcamos un gol y ellos, dos (6-2). Bueno, nos metieron una pitada impresionante.