Soy totalmente partidario de la idea que escribes en tu mensaje, desde hace años.Servette escribió: Lun May 25, 2026 1:03 pm Con el descenso a Tercera, la sensación que tengo no es ni mucho menos de tristeza por la categoría perdida. Por momentos tengo hasta ilusión por una nueva competición en la que, supuestamente, vamos a ganar mucho más y vamos a poder visitar lugares que hasta ahora eran desconocidos siguiendo al equipo. Lo veo como un soplo de aire fresco, ya que la Segunda se había convertido en una monotonía insoportable, de lugares comunes y aguas estancadas. Lo que sí siento es desapego por un club que, aunque siempre ha sido así desde que tengo uso de razón, es muy poco o nada mío. Me autopercibo como un mero cliente que va a ver una función cada semana en la que no puede aportar, no me encuentro partícipe de absolutamente nada. Esto es igual desde el 92, cuando el club se convirtió en una empresa, y mucho más desde el 2006, cuando los dueños se desvincularon de la tierra, pero es esta temporada cuando se me ha encendido la bombilla de alarma, no sé si por el destierro de la Romareda, por la naturaleza de los dueños o por la edad que voy teniendo. He comprendido que no me apartara del Real Zaragoza la categoría en la que juegue sino la ausencia del sentido de pertenencia, que es lo que realmente hace al fútbol tan extraordinario.
Hace poco he estado en Argentina y he podido comprobar como allí los clubes de fútbol, además de no ser empresas, representan una parte fundamental del día a día de sus aficionados. Muchos equipos cuentan con complejos deportivos, absolutamente bañados en la idiosincrasia del club, a los que la gente acude a PARTICIPAR con mayúsculas. Haciendo actividades deportivas en ellos, jugando en las distintas secciones, realizando obras sociales, ayudándose entre sí en sus dramas cotidianos, reuniéndose para plantear problemáticas y dar soluciones a la entidad, preparando recibimientos... y, por supuesto, teniendo la posibilidad de elegir a sus dirigentes, que no son más que principales entre los iguales, pero menos que todos los demás juntos, como los reyes de Aragón. Salvando las distancias, algo quizá no muy diferente a lo que había aquí cuando esa ciudad deportiva era realmente una ciudad deportiva y no un lugar abandonado.
Claro, llegados a este punto, acercarnos a aquello no es tarea sencilla, pero creo que, si la afición de verdad del Zaragoza, la que pasa mala semana cuando su equipo pierde y no deja un día sin convivir con la realidad del club, tiene en su destino protagonizar una acción heroica haciendo honor a la Historia de su ciudad, esa acción se tiene que dar ahora. Hay ejemplos en la historia del fútbol: la afición del Charlton Athletic creó un partido político en 1990 para recuperar su estadio y el número de votos que obtuvo arrastró al ayuntamiento a hacerlo, la de San Lorenzo de Almagro promovió acciones y compró suelo para devolver sus instalaciones al barrio donde el club había nacido, la de Salamanca creó un club tributo popular que ya está en nuestra misma categoría, las de Parma, Florencia, o Austria reedificaron de una manera u otra sus clubes sobre una base popular...
En nuestro caso, estoy pensando en una asociación de aficionados, un colectivo popular que se dedique a recoger recursos económicos que le permitan, llegado el momento y con un proceso prolongado en el tiempo, adquirir las acciones de su propio club para luego tener la potestad de cambiar los estatutos. Algo bonito que tiene el fútbol es que es capaz de unir bajo la misma bandera a gente muy diversa, y eso permite que dentro de una afición haya expertos reales en todo. Creo en la posibilidad de que, desinteresada y organizadamente, un grupo de personas de distintas disciplinas, con el apoyo de la masa social detrás, sea capaz de promover acciones encaminadas a revivir ese sentido de pertenencia para recaudar fondos de diversas maneras que lleguen a una hucha común. Hablo de donaciones en sí mismas, de cuotas de socios, de padrinajes de personalidades zaragocistas, de eventos sociales y deportivos (imagina una 10k por el futuro del Zaragoza), de empresas colaboradoras, de ventas de productos oficiales del movimiento... todo ello son ideas ya hechas en otros lugares. Recuerdo el intento de algo similar con el proyecto de Visús en 2013, que sin llegar al objetivo alcanzó cifras decentes. Pienso en esto como algo parecido en el fondo pero más progresivo y duradero en la forma. Con un carácter plenamente social, solidario, alegre, combativo.
Este foro es un lugar de encuentro zaragocista que no se encuentra en otros clubes, donde páginas como esta están mucho más abandonadas o no existen. Igualmente, no hay más que comparar las interacciones en redes de las cuentas oficiales con las de otros equipos. Todo ello habla del seguimiento brutal que existe. AupaZaragoza ha servido en otros momentos para lanzar iniciativas exitosas como el Movimiento Avispa, y sé que lo lee muchísima gente, no solo ciudadanos de a pie sino personas importantes dentro de la sociedad aragonesa y del mismo club, con poder y con dinero. Ojalá alguna de ellas puedan dar el paso adelante, algo así necesita primero de líderes y luego de soldados.
Un saludo y aúpa Zaragoza.
Creo que el pecado orginal del Zaragoza SAD, fue el de adoptar el modelo de un accionista muy mayoritario. Esto hace casi imposible forzar un relevo en la directiva por desastrosa que sea la gestión. Y de eso aqui sabemos un rato. Estoy cansado de que el zaragocismo espere la aparición de un mesias "milloneti" que nos resuelva todos nuestros problemas.
Dicho esto y dadas las circunstancias, a dia de hoy, por las cantidades de dinero necesarias e intereses "anexos" al Zaragoza, lo veo casi quimerico. Con todo, si algo sale adelante, me plantearia muy seriamente participar.

