El sitio, elegante y fresco. Me esperaba algo un poco mas rococó, pero la verdad que mimetiza bien. Muy agradable de estar.
Comida. Fuimos a por calçots y nos jodimos, porque ya no habia menú, solo por encargo. No obstante, un poco de buena suerte, vino un camarero (el que cortaba el bacalao sin ser maitre) y nos ofreció un par de tejas a modo de aperitivo porque justo ese dia habia encargos y sobraban. Asi que genial.
Los calçots y la salsa muy muy buenos. Ninguna pega ni en cocinado, ni la salsa ni el punto, nada. Perfectos para mi. Solo les faltaba el entorno rustico para ser directamente una calçotada de libro. 9/10
Luego unos aperitivos de ensaladilla ru... ensaladilla ucraniana, y unas olivas aliñadas al pimenton. Personalmene esas olivas no me gustan, pero ambas cosas estaban buenas. Buen aperitivo.
Luego menú de temporada.
En la mesa se pidieron
- Espinacas naturales con salmón ahumado
- Pochas con bacalao con crujiente de langostino
- Degustación de entrantes (que llevaban una ración de espinacas con salmón y otra de pochas con bacalao

)
Las espinacas, espectaculares. Increibles. Un sabor puro a verdura. Como plato de espinacas, un 10
Las pochas me dejaron frío. Estaban muy buenas y sabian a un guiso suave de bacalao. Pero no llegaron a enamorar. Sin mas. 6/10
Los entrantes, ademas de esos dos platos, llevaban un carpaccio de calabacín con salmon ahumado y mango que estaba fresquito y rompía con los ortos dos platos. Tampoco me pareció nada especial ni del otro mundo. 5/10
De segundo
- Carrillera de ternera con salsa de nomeacuerdo
- Bacalao con una especie de orio de verduras
- Solomillo albardado en salsa New York
Las carrilleras tenian buena pinta, pero no llegue a probarlas. No les doy nota.
El solomillo meh. Bueno en sabor. El bacon excesivamente hecho. Excesivamente en general. No me convenció. Era chichaza de cerdo sobrecocinada para mi gusto. La salsa lo arreglaba poco. 5/10
El bacalao skrei bueno. Muy bueno. Algo escaso, pero es lo habitual. Tenia esa vinagreta propia del orio que estaba mas en las verduras que en el propio pescado. El sabor intenso. 7,5/10
Luego el postre se lo dedico a Milner. TODOS pedimos torrija.
La ya habitual torrija de pan brioche con capa caramelizada encima. Helado de vainilla y crema de cafe calentita. Lo mejor de la comida. Por sacarle una "pega", estaba demasiado blandurria por la crema de café, pero es solo ser tiquismiquis. Rozando la perfección en sabor, textura y dulzor. 9,5/10
Luego en lo del peque si que defraudó bastante. Tuvieron el detalle de hacer comida "de niño" para el y se agradeció, pero de primero, unos macarrones guarros con salsa de tomate por encima, que estaban apelotonados y con poco mimo. Ni en casa se hacen tan mal.
De seguno bastante mejor. Una hamburguesa de pinta casera, que sabia mucho a especias. A mi me gustaba de hecho, era un sabor muy propio del pincho moruno, pero para el peque, algo excesivo de sabor potente.
Luego de postre, tartaca de chocolate con helado y nata. Nada que objetar, se puso las botas.
De precio el esperado. Unos 35-40 por cabeza, 4 adultos y un niño, menos de 200 con bebida y café. No nos dió la impresion de caro, pero nos fuimos con la impresión de que la comida, aun estando buena, no valia tanto. Quizas elegimos flojo.
Ahora bien, hago inciso. Quiero destacar, y REMARCO EN NEGRITA Y MAYÚSCULA, EL INCREÍBLE TRATO HUMANO Y CERCANO DE TODAS LAS PERSONAS QUE NOS ATENDIERON, DESDE EL MAITRE HASTA EL CAMARERO QUE NOS DESPIDIÓ. Y lo destaco porque esto escasea ultimamente. Una pena que vayas a sitios donde comes estupendamente y luego te atiendan como robots o como si estorbaras en tiempo y espacio hasta marcharte. El trato 11/10.