124. ¡Aupa Zaragoza!. El origen de esta expresión se sitúa en las obras de acondicionamiento de parte de la Torre Bruil para campo de fútbol del Zaragoza C.D. en los años 20; para limpiar el terreno tuvieron que talar árboles de gran porte y luego arrancar los tocones con las raíces.
Socios del club fueron los encargados de acometer estas tareas y ataban con sogas los tocones con raíz para después tirar con fuerza y sacarlos de la tierra, en los esfuerzos se jaleaban con el grito ¡Aúpaaa! y en uno de los esfuerzos más grandes al presidente Pascual Irache, socio de lo más forofo, le salió un ¡Aúpaaa Zaragozaaaaa!. Caló la frase y hasta ahora.
125. Al formidable Felipe Ocampos, jugador de gran temperamento, la grada zaragocista le chistaba para intentar aplacar la vehemencia con que discutía con el árbitro una decisión o se encaraba con un rival tras un lance del juego y evitar que fuera sancionado.
126. La edición de la Supercopa de España de 1985-86 no pudo disputarla el Real Zaragoza ya que el otro contendiente, el Real Madrid, no quiso jugarla porque no le vino bien ninguna de las fechas que se propusieron.
127. En la temporada 1999-2000 el Real Zaragoza quedó clasificado en cuarto lugar, obteniendo plaza para disputar la Champions. No la jugó gracias a una cacicada de la Federación Española que adjudicó la plaza al Real Madrid que aunque había quedado quinto clasificado en la liga española ganó la Liga de Campeones de esa edición (pero no por ello tenía derecho a participar en esa competición).
128. El delantero Felipe Ocampos es el primer jugador zaragocista expulsado por mostrarle tarjeta roja directamente, sucedió en la jornada 34 de la temporada 1971/72 en partido de liga frente al Cádiz C.F.
129. En la localidad mexicana de Jalpa existe un equipo de fútbol que se llama Real Zaragoza y juega en la máxima categoría de la liga Municipal de fútbol Jalpa-Zacatecas.
130. En el barrio zaragozano de Santa Isabel hay una avenida que se llama Real Zaragoza.
131. Javier Planas, centrocampista blanquillo entre 1968 y 1977, con más de 200 partidos disputados como zaragocista e internacional en una ocasión, recaló en los juveniles del Real Zaragoza de chiripa. En un entrenamiento del equipo juvenil, en el que jugaba su hermano Miguel, faltaban jugadores y como estaba por allí le invitaron a completar el grupo… gustó a los técnicos y lo reclutaron.
Hasta entonces no había tenido ficha federativa con ningún equipo.
