Las chicas del waterpolo acaban de llevarse el último ORO, y personalmente, el que más ilusión me hace, con mucha diferencia.
Corría el año 2014/2015, cuando Judith Gil, mi fisio personal y jugadora veterana del CN. Rubí, se despedía de la piscina después de una brillante carrera en el equipo de su ciudad, jugando en división de honor. Ese día, Judith me invitó al partido, y al felicitarla al final del mismo, me presento a una niña juvenil, que acababa de debutar en el primer equipo marcando un par de goles, y me dijo... "Joan, ésta peque es Bea, es una crack y ya verás como va a dar mucho que hablar". Nos despedimos con dos petonets a cada una, y hasta ahí... Luego la seguí viendo durante tres temporadas, antes de marchar de Rubí.
La historia que Bea Ortiz escribe en la piscina desde hace una década, es por pocos, o no tan pocos, conocida. Hoy, junto a sus compañeras, ha escrito un nuevo y brillante capítulo.
Moltes felicitats i un petonàs, peque!! <3
