Tom Doniphon escribió: Vie Jul 11, 2025 8:18 pm
Cada vez que surge una situación de éstas recuerdo una cosa que me sucedió hace ya años.
Por circunstancias de la vida tuve la suerte de compartir mesa y mantel con Carlos Salvador Bilardo,junto con otros comensales.
Un tipo auténticamente genial,que ya desde los entrantes,veías que vivía por y para el fútbol y al que en las pupilas de los ojos,veías un balón rodando.
Como no podía ser de otra manera enseguida se le comenzó a preguntar por el mundial del 86 y cómo había vivido el campeonato.
Yo a quien ese mundial me sigue pareciendo el mejor de la historia podéis imaginaros mi expectación.
Comenzó a contar,con ese acento porteño que siempre debería acompañar al fútbol,la presión que sentían por toda Argentina para quedar campeones.
Tenían al mejor jugador del mundo,en su mejor momento de siempre,que podía fallar,pensaban
allí.
Contó que confió en un equipo como un bloque de granito para rodear al Diego(así lo llamaba) y confiar en su magia.
Y que gracias a Dios le salió bien.
Pero lo que de verdad recuerdo,para ésto del fútbol,es lo que dijo después.
Nos preguntó si creíamos que si el Diego se hubiera lesionado en el primer partido de la fase de grupos,habrían ganado el mundial y le estaríamos preguntando por ese campeonato.
Todos nos miramos y en en voz baja dijimos que pudiera ser que no.
El se encogió de hombros y dijo en el fútbol puedes hacer las cosas muy bien,creer que lo tienes todo controlado y aún así te puede salir todo mal,pero si lo haces mal es imposible que salga bien,siempre saldrá mal.
Soltó una carcajada y entre risas nos dijo"no sé si hubiéramos ganado sin él,pero todos los días doy gracias a Dios porque no se lesionara"
Esa frase de aún haciendo las cosas bien puede salir mal,pero haciéndolas mal siempre saldrán mal,aún resuena en mi cabeza.