Quizá con la naturaleza de Starbuck se la jugaron mucho y puedo entender el cabreo, porque el final que le dan no es del todo necesario. Al fin y al cabo, podría haber sido tocada por el Monstruo Espagueti Volador pero manteniéndose humana, sin necesidad de que sea un ángel propiamente dicho. Pero vamos, que sigue siendo perfectamente coherente. El final que tienen todos los personajes está muy bien rematado, y muy emotivo en algunos casos, llevándose el premio el de Adama y la presi, precioso.
Por poner un pequeño pero, estaría en lo rápido que toman la decisión de prescindir de la tecnología y vivir en plan perroflauta. En una serie en la que hemos tenido conflictos éticos, religiosos y políticos por casi todo, cuesta creer que se entreguen todos a lo que, según se muestra, es una decisión personal de Lee, de forma tan alegre. Entiendo que han querido optar por darle un final bonito y creo que funciona bien, pero ahí se puede identificar otro salto de fe de los guionistas, también consecuencia de las típicas prisas cuando toca cerrar una serie de tan largo recorrido.
Brutalísima la última escena con Jimi Hendrix a tope y los inquietantes robots japoneses amenazando nuestra hegemonía como híbridos.
Sobre la cuarta temporada en sí, me ha parecido algo irregular. Ha tenido capítulos muy buenos: en el que llegan a la primera Tierra, la devastada, y toda la atmósfera depresiva que trae, suicidio de la negra irrelevante incluido; en el que vuelve Ellen para descubrir el preñamiento de la Cylon 6 (esta trama la llevaron muy bien) y por supuesto el último. Pero luego ha tenido cosas que no: el golpe de estado de Gaeta y Zarek, que achaco al típico arrepentimiento de los guionistas cuando una serie va a acabar y descubren que han pasado muchísimo de algunos personajes, así que toca darles algo que hacer antes del final para redimirse. Tres capítulos dedicados casi por entero a esto cuando era evidente que no llegaría a nada, interrumpiendo tramas muchísimo más interesantes, como la historia de los Cinco Cylons restantes, que la cuentan en un único capítulo deprisa y corriendo porque se nos acaba la serie y no llegamos.
Creo que la que ha tenido un ritmo más fluido ha sido la tercera, que combinó muy bien el desarrollo de los personajes junto con las tramas de largo recorrido y las episódicas. En las demás hay acelerones y bajones demasiado pronunciados.