Moderadores: Moderadores, Administradores

laphita escribió:Como (Paredes) salga de titular contra el Racing, al jugar con la equipacion naranja, se va a transformar en el Cono en mayusculas!!!
Jorge_esnaider escribió:(Wilchez) Tarda en venir porque viene en servicio de paquetería.
Vives en un mundo paralelo, todo que escribes es muy bonito, pero a la hora de la verdad nadie quiere poner un euro.Servette escribió: Lun May 25, 2026 1:03 pm Con el descenso a Tercera, la sensación que tengo no es ni mucho menos de tristeza por la categoría perdida. Por momentos tengo hasta ilusión por una nueva competición en la que, supuestamente, vamos a ganar mucho más y vamos a poder visitar lugares que hasta ahora eran desconocidos siguiendo al equipo. Lo veo como un soplo de aire fresco, ya que la Segunda se había convertido en una monotonía insoportable, de lugares comunes y aguas estancadas. Lo que sí siento es desapego por un club que, aunque siempre ha sido así desde que tengo uso de razón, es muy poco o nada mío. Me autopercibo como un mero cliente que va a ver una función cada semana en la que no puede aportar, no me encuentro partícipe de absolutamente nada. Esto es igual desde el 92, cuando el club se convirtió en una empresa, y mucho más desde el 2006, cuando los dueños se desvincularon de la tierra, pero es esta temporada cuando se me ha encendido la bombilla de alarma, no sé si por el destierro de la Romareda, por la naturaleza de los dueños o por la edad que voy teniendo. He comprendido que no me apartara del Real Zaragoza la categoría en la que juegue sino la ausencia del sentido de pertenencia, que es lo que realmente hace al fútbol tan extraordinario.
Hace poco he estado en Argentina y he podido comprobar como allí los clubes de fútbol, además de no ser empresas, representan una parte fundamental del día a día de sus aficionados. Muchos equipos cuentan con complejos deportivos, absolutamente bañados en la idiosincrasia del club, a los que la gente acude a PARTICIPAR con mayúsculas. Haciendo actividades deportivas en ellos, jugando en las distintas secciones, realizando obras sociales, ayudándose entre sí en sus dramas cotidianos, reuniéndose para plantear problemáticas y dar soluciones a la entidad, preparando recibimientos... y, por supuesto, teniendo la posibilidad de elegir a sus dirigentes, que no son más que principales entre los iguales, pero menos que todos los demás juntos, como los reyes de Aragón. Salvando las distancias, algo quizá no muy diferente a lo que había aquí cuando esa ciudad deportiva era realmente una ciudad deportiva y no un lugar abandonado.
Claro, llegados a este punto, acercarnos a aquello no es tarea sencilla, pero creo que, si la afición de verdad del Zaragoza, la que pasa mala semana cuando su equipo pierde y no deja un día sin convivir con la realidad del club, tiene en su destino protagonizar una acción heroica haciendo honor a la Historia de su ciudad, esa acción se tiene que dar ahora. Hay ejemplos en la historia del fútbol: la afición del Charlton Athletic creó un partido político en 1990 para recuperar su estadio y el número de votos que obtuvo arrastró al ayuntamiento a hacerlo, la de San Lorenzo de Almagro promovió acciones y compró suelo para devolver sus instalaciones al barrio donde el club había nacido, la de Salamanca creó un club tributo popular que ya está en nuestra misma categoría, las de Parma, Florencia, o Austria reedificaron de una manera u otra sus clubes sobre una base popular...
En nuestro caso, estoy pensando en una asociación de aficionados, un colectivo popular que se dedique a recoger recursos económicos que le permitan, llegado el momento y con un proceso prolongado en el tiempo, adquirir las acciones de su propio club para luego tener la potestad de cambiar los estatutos. Algo bonito que tiene el fútbol es que es capaz de unir bajo la misma bandera a gente muy diversa, y eso permite que dentro de una afición haya expertos reales en todo. Creo en la posibilidad de que, desinteresada y organizadamente, un grupo de personas de distintas disciplinas, con el apoyo de la masa social detrás, sea capaz de promover acciones encaminadas a revivir ese sentido de pertenencia para recaudar fondos de diversas maneras que lleguen a una hucha común. Hablo de donaciones en sí mismas, de cuotas de socios, de padrinajes de personalidades zaragocistas, de eventos sociales y deportivos (imagina una 10k por el futuro del Zaragoza), de empresas colaboradoras, de ventas de productos oficiales del movimiento... todo ello son ideas ya hechas en otros lugares. Recuerdo el intento de algo similar con el proyecto de Visús en 2013, que sin llegar al objetivo alcanzó cifras decentes. Pienso en esto como algo parecido en el fondo pero más progresivo y duradero en la forma. Con un carácter plenamente social, solidario, alegre, combativo.
Este foro es un lugar de encuentro zaragocista que no se encuentra en otros clubes, donde páginas como esta están mucho más abandonadas o no existen. Igualmente, no hay más que comparar las interacciones en redes de las cuentas oficiales con las de otros equipos. Todo ello habla del seguimiento brutal que existe. AupaZaragoza ha servido en otros momentos para lanzar iniciativas exitosas como el Movimiento Avispa, y sé que lo lee muchísima gente, no solo ciudadanos de a pie sino personas importantes dentro de la sociedad aragonesa y del mismo club, con poder y con dinero. Ojalá alguna de ellas puedan dar el paso adelante, algo así necesita primero de líderes y luego de soldados.
Un saludo y aúpa Zaragoza.
La verdad es que ni a ti ni al tal Diegol, que escribís siempre con una superioridad moral tremenda os querría como apoyos en nada.NeGroMartinez escribió: Lun May 25, 2026 5:10 pmVives en un mundo paralelo, todo que escribes es muy bonito, pero a la hora de la verdad nadie quiere poner un euro.Servette escribió: Lun May 25, 2026 1:03 pm Con el descenso a Tercera, la sensación que tengo no es ni mucho menos de tristeza por la categoría perdida. Por momentos tengo hasta ilusión por una nueva competición en la que, supuestamente, vamos a ganar mucho más y vamos a poder visitar lugares que hasta ahora eran desconocidos siguiendo al equipo. Lo veo como un soplo de aire fresco, ya que la Segunda se había convertido en una monotonía insoportable, de lugares comunes y aguas estancadas. Lo que sí siento es desapego por un club que, aunque siempre ha sido así desde que tengo uso de razón, es muy poco o nada mío. Me autopercibo como un mero cliente que va a ver una función cada semana en la que no puede aportar, no me encuentro partícipe de absolutamente nada. Esto es igual desde el 92, cuando el club se convirtió en una empresa, y mucho más desde el 2006, cuando los dueños se desvincularon de la tierra, pero es esta temporada cuando se me ha encendido la bombilla de alarma, no sé si por el destierro de la Romareda, por la naturaleza de los dueños o por la edad que voy teniendo. He comprendido que no me apartara del Real Zaragoza la categoría en la que juegue sino la ausencia del sentido de pertenencia, que es lo que realmente hace al fútbol tan extraordinario.
Hace poco he estado en Argentina y he podido comprobar como allí los clubes de fútbol, además de no ser empresas, representan una parte fundamental del día a día de sus aficionados. Muchos equipos cuentan con complejos deportivos, absolutamente bañados en la idiosincrasia del club, a los que la gente acude a PARTICIPAR con mayúsculas. Haciendo actividades deportivas en ellos, jugando en las distintas secciones, realizando obras sociales, ayudándose entre sí en sus dramas cotidianos, reuniéndose para plantear problemáticas y dar soluciones a la entidad, preparando recibimientos... y, por supuesto, teniendo la posibilidad de elegir a sus dirigentes, que no son más que principales entre los iguales, pero menos que todos los demás juntos, como los reyes de Aragón. Salvando las distancias, algo quizá no muy diferente a lo que había aquí cuando esa ciudad deportiva era realmente una ciudad deportiva y no un lugar abandonado.
Claro, llegados a este punto, acercarnos a aquello no es tarea sencilla, pero creo que, si la afición de verdad del Zaragoza, la que pasa mala semana cuando su equipo pierde y no deja un día sin convivir con la realidad del club, tiene en su destino protagonizar una acción heroica haciendo honor a la Historia de su ciudad, esa acción se tiene que dar ahora. Hay ejemplos en la historia del fútbol: la afición del Charlton Athletic creó un partido político en 1990 para recuperar su estadio y el número de votos que obtuvo arrastró al ayuntamiento a hacerlo, la de San Lorenzo de Almagro promovió acciones y compró suelo para devolver sus instalaciones al barrio donde el club había nacido, la de Salamanca creó un club tributo popular que ya está en nuestra misma categoría, las de Parma, Florencia, o Austria reedificaron de una manera u otra sus clubes sobre una base popular...
En nuestro caso, estoy pensando en una asociación de aficionados, un colectivo popular que se dedique a recoger recursos económicos que le permitan, llegado el momento y con un proceso prolongado en el tiempo, adquirir las acciones de su propio club para luego tener la potestad de cambiar los estatutos. Algo bonito que tiene el fútbol es que es capaz de unir bajo la misma bandera a gente muy diversa, y eso permite que dentro de una afición haya expertos reales en todo. Creo en la posibilidad de que, desinteresada y organizadamente, un grupo de personas de distintas disciplinas, con el apoyo de la masa social detrás, sea capaz de promover acciones encaminadas a revivir ese sentido de pertenencia para recaudar fondos de diversas maneras que lleguen a una hucha común. Hablo de donaciones en sí mismas, de cuotas de socios, de padrinajes de personalidades zaragocistas, de eventos sociales y deportivos (imagina una 10k por el futuro del Zaragoza), de empresas colaboradoras, de ventas de productos oficiales del movimiento... todo ello son ideas ya hechas en otros lugares. Recuerdo el intento de algo similar con el proyecto de Visús en 2013, que sin llegar al objetivo alcanzó cifras decentes. Pienso en esto como algo parecido en el fondo pero más progresivo y duradero en la forma. Con un carácter plenamente social, solidario, alegre, combativo.
Este foro es un lugar de encuentro zaragocista que no se encuentra en otros clubes, donde páginas como esta están mucho más abandonadas o no existen. Igualmente, no hay más que comparar las interacciones en redes de las cuentas oficiales con las de otros equipos. Todo ello habla del seguimiento brutal que existe. AupaZaragoza ha servido en otros momentos para lanzar iniciativas exitosas como el Movimiento Avispa, y sé que lo lee muchísima gente, no solo ciudadanos de a pie sino personas importantes dentro de la sociedad aragonesa y del mismo club, con poder y con dinero. Ojalá alguna de ellas puedan dar el paso adelante, algo así necesita primero de líderes y luego de soldados.
Un saludo y aúpa Zaragoza.
Mal nos pese el fútbol es un negocio, o recaudas 60 70 millones y compras el club, o todo que escribes, son simples palabras.
Los aficionados rasos ya nos pica pagar 300 400 euros de un abono como para meterte en ese berenjenal.
La otra opción es hacer una especie de revolucion francesa y entrar como elefante en cacharreria, pero a mí no me tendrás como apoyo.
Cuenta conmigo, no sé en qué sentido lo acabaremos moviendo, pero así no podemos seguir. Te mando privado.Servette escribió: Lun May 25, 2026 1:03 pm Con el descenso a Tercera, la sensación que tengo no es ni mucho menos de tristeza por la categoría perdida. Por momentos tengo hasta ilusión por una nueva competición en la que, supuestamente, vamos a ganar mucho más y vamos a poder visitar lugares que hasta ahora eran desconocidos siguiendo al equipo. Lo veo como un soplo de aire fresco, ya que la Segunda se había convertido en una monotonía insoportable, de lugares comunes y aguas estancadas. Lo que sí siento es desapego por un club que, aunque siempre ha sido así desde que tengo uso de razón, es muy poco o nada mío. Me autopercibo como un mero cliente que va a ver una función cada semana en la que no puede aportar, no me encuentro partícipe de absolutamente nada. Esto es igual desde el 92, cuando el club se convirtió en una empresa, y mucho más desde el 2006, cuando los dueños se desvincularon de la tierra, pero es esta temporada cuando se me ha encendido la bombilla de alarma, no sé si por el destierro de la Romareda, por la naturaleza de los dueños o por la edad que voy teniendo. He comprendido que no me apartara del Real Zaragoza la categoría en la que juegue sino la ausencia del sentido de pertenencia, que es lo que realmente hace al fútbol tan extraordinario.
Hace poco he estado en Argentina y he podido comprobar como allí los clubes de fútbol, además de no ser empresas, representan una parte fundamental del día a día de sus aficionados. Muchos equipos cuentan con complejos deportivos, absolutamente bañados en la idiosincrasia del club, a los que la gente acude a PARTICIPAR con mayúsculas. Haciendo actividades deportivas en ellos, jugando en las distintas secciones, realizando obras sociales, ayudándose entre sí en sus dramas cotidianos, reuniéndose para plantear problemáticas y dar soluciones a la entidad, preparando recibimientos... y, por supuesto, teniendo la posibilidad de elegir a sus dirigentes, que no son más que principales entre los iguales, pero menos que todos los demás juntos, como los reyes de Aragón. Salvando las distancias, algo quizá no muy diferente a lo que había aquí cuando esa ciudad deportiva era realmente una ciudad deportiva y no un lugar abandonado.
Claro, llegados a este punto, acercarnos a aquello no es tarea sencilla, pero creo que, si la afición de verdad del Zaragoza, la que pasa mala semana cuando su equipo pierde y no deja un día sin convivir con la realidad del club, tiene en su destino protagonizar una acción heroica haciendo honor a la Historia de su ciudad, esa acción se tiene que dar ahora. Hay ejemplos en la historia del fútbol: la afición del Charlton Athletic creó un partido político en 1990 para recuperar su estadio y el número de votos que obtuvo arrastró al ayuntamiento a hacerlo, la de San Lorenzo de Almagro promovió acciones y compró suelo para devolver sus instalaciones al barrio donde el club había nacido, la de Salamanca creó un club tributo popular que ya está en nuestra misma categoría, las de Parma, Florencia, o Austria reedificaron de una manera u otra sus clubes sobre una base popular...
En nuestro caso, estoy pensando en una asociación de aficionados, un colectivo popular que se dedique a recoger recursos económicos que le permitan, llegado el momento y con un proceso prolongado en el tiempo, adquirir las acciones de su propio club para luego tener la potestad de cambiar los estatutos. Algo bonito que tiene el fútbol es que es capaz de unir bajo la misma bandera a gente muy diversa, y eso permite que dentro de una afición haya expertos reales en todo. Creo en la posibilidad de que, desinteresada y organizadamente, un grupo de personas de distintas disciplinas, con el apoyo de la masa social detrás, sea capaz de promover acciones encaminadas a revivir ese sentido de pertenencia para recaudar fondos de diversas maneras que lleguen a una hucha común. Hablo de donaciones en sí mismas, de cuotas de socios, de padrinajes de personalidades zaragocistas, de eventos sociales y deportivos (imagina una 10k por el futuro del Zaragoza), de empresas colaboradoras, de ventas de productos oficiales del movimiento... todo ello son ideas ya hechas en otros lugares. Recuerdo el intento de algo similar con el proyecto de Visús en 2013, que sin llegar al objetivo alcanzó cifras decentes. Pienso en esto como algo parecido en el fondo pero más progresivo y duradero en la forma. Con un carácter plenamente social, solidario, alegre, combativo.
Este foro es un lugar de encuentro zaragocista que no se encuentra en otros clubes, donde páginas como esta están mucho más abandonadas o no existen. Igualmente, no hay más que comparar las interacciones en redes de las cuentas oficiales con las de otros equipos. Todo ello habla del seguimiento brutal que existe. AupaZaragoza ha servido en otros momentos para lanzar iniciativas exitosas como el Movimiento Avispa, y sé que lo lee muchísima gente, no solo ciudadanos de a pie sino personas importantes dentro de la sociedad aragonesa y del mismo club, con poder y con dinero. Ojalá alguna de ellas puedan dar el paso adelante, algo así necesita primero de líderes y luego de soldados.
Un saludo y aúpa Zaragoza.
Yo también, lo mismonano86 escribió: Lun May 25, 2026 6:29 pmCuenta conmigo, no sé en qué sentido lo acabaremos moviendo, pero así no podemos seguir. Te mando privado.Servette escribió: Lun May 25, 2026 1:03 pm Con el descenso a Tercera, la sensación que tengo no es ni mucho menos de tristeza por la categoría perdida. Por momentos tengo hasta ilusión por una nueva competición en la que, supuestamente, vamos a ganar mucho más y vamos a poder visitar lugares que hasta ahora eran desconocidos siguiendo al equipo. Lo veo como un soplo de aire fresco, ya que la Segunda se había convertido en una monotonía insoportable, de lugares comunes y aguas estancadas. Lo que sí siento es desapego por un club que, aunque siempre ha sido así desde que tengo uso de razón, es muy poco o nada mío. Me autopercibo como un mero cliente que va a ver una función cada semana en la que no puede aportar, no me encuentro partícipe de absolutamente nada. Esto es igual desde el 92, cuando el club se convirtió en una empresa, y mucho más desde el 2006, cuando los dueños se desvincularon de la tierra, pero es esta temporada cuando se me ha encendido la bombilla de alarma, no sé si por el destierro de la Romareda, por la naturaleza de los dueños o por la edad que voy teniendo. He comprendido que no me apartara del Real Zaragoza la categoría en la que juegue sino la ausencia del sentido de pertenencia, que es lo que realmente hace al fútbol tan extraordinario.
Hace poco he estado en Argentina y he podido comprobar como allí los clubes de fútbol, además de no ser empresas, representan una parte fundamental del día a día de sus aficionados. Muchos equipos cuentan con complejos deportivos, absolutamente bañados en la idiosincrasia del club, a los que la gente acude a PARTICIPAR con mayúsculas. Haciendo actividades deportivas en ellos, jugando en las distintas secciones, realizando obras sociales, ayudándose entre sí en sus dramas cotidianos, reuniéndose para plantear problemáticas y dar soluciones a la entidad, preparando recibimientos... y, por supuesto, teniendo la posibilidad de elegir a sus dirigentes, que no son más que principales entre los iguales, pero menos que todos los demás juntos, como los reyes de Aragón. Salvando las distancias, algo quizá no muy diferente a lo que había aquí cuando esa ciudad deportiva era realmente una ciudad deportiva y no un lugar abandonado.
Claro, llegados a este punto, acercarnos a aquello no es tarea sencilla, pero creo que, si la afición de verdad del Zaragoza, la que pasa mala semana cuando su equipo pierde y no deja un día sin convivir con la realidad del club, tiene en su destino protagonizar una acción heroica haciendo honor a la Historia de su ciudad, esa acción se tiene que dar ahora. Hay ejemplos en la historia del fútbol: la afición del Charlton Athletic creó un partido político en 1990 para recuperar su estadio y el número de votos que obtuvo arrastró al ayuntamiento a hacerlo, la de San Lorenzo de Almagro promovió acciones y compró suelo para devolver sus instalaciones al barrio donde el club había nacido, la de Salamanca creó un club tributo popular que ya está en nuestra misma categoría, las de Parma, Florencia, o Austria reedificaron de una manera u otra sus clubes sobre una base popular...
En nuestro caso, estoy pensando en una asociación de aficionados, un colectivo popular que se dedique a recoger recursos económicos que le permitan, llegado el momento y con un proceso prolongado en el tiempo, adquirir las acciones de su propio club para luego tener la potestad de cambiar los estatutos. Algo bonito que tiene el fútbol es que es capaz de unir bajo la misma bandera a gente muy diversa, y eso permite que dentro de una afición haya expertos reales en todo. Creo en la posibilidad de que, desinteresada y organizadamente, un grupo de personas de distintas disciplinas, con el apoyo de la masa social detrás, sea capaz de promover acciones encaminadas a revivir ese sentido de pertenencia para recaudar fondos de diversas maneras que lleguen a una hucha común. Hablo de donaciones en sí mismas, de cuotas de socios, de padrinajes de personalidades zaragocistas, de eventos sociales y deportivos (imagina una 10k por el futuro del Zaragoza), de empresas colaboradoras, de ventas de productos oficiales del movimiento... todo ello son ideas ya hechas en otros lugares. Recuerdo el intento de algo similar con el proyecto de Visús en 2013, que sin llegar al objetivo alcanzó cifras decentes. Pienso en esto como algo parecido en el fondo pero más progresivo y duradero en la forma. Con un carácter plenamente social, solidario, alegre, combativo.
Este foro es un lugar de encuentro zaragocista que no se encuentra en otros clubes, donde páginas como esta están mucho más abandonadas o no existen. Igualmente, no hay más que comparar las interacciones en redes de las cuentas oficiales con las de otros equipos. Todo ello habla del seguimiento brutal que existe. AupaZaragoza ha servido en otros momentos para lanzar iniciativas exitosas como el Movimiento Avispa, y sé que lo lee muchísima gente, no solo ciudadanos de a pie sino personas importantes dentro de la sociedad aragonesa y del mismo club, con poder y con dinero. Ojalá alguna de ellas puedan dar el paso adelante, algo así necesita primero de líderes y luego de soldados.
Un saludo y aúpa Zaragoza.

luis-kun escribió: Lun May 25, 2026 3:00 pm Cuando se hizo el crowdfounding con Visus para comprar el club por dos millones de euros a Agapito, no se estuvo ni cerca de la meta.
Difícilmente se juntará ahora lo que vale el club, incluso en tercera, con todas las ampliaciones de capital que llevan y el estadio en construcción.
Superioridad moral? Pero en qué te basas?Servette escribió: Lun May 25, 2026 6:07 pmLa verdad es que ni a ti ni al tal Diegol, que escribís siempre con una superioridad moral tremenda os querría como apoyos en nada.NeGroMartinez escribió: Lun May 25, 2026 5:10 pmVives en un mundo paralelo, todo que escribes es muy bonito, pero a la hora de la verdad nadie quiere poner un euro.Servette escribió: Lun May 25, 2026 1:03 pm Con el descenso a Tercera, la sensación que tengo no es ni mucho menos de tristeza por la categoría perdida. Por momentos tengo hasta ilusión por una nueva competición en la que, supuestamente, vamos a ganar mucho más y vamos a poder visitar lugares que hasta ahora eran desconocidos siguiendo al equipo. Lo veo como un soplo de aire fresco, ya que la Segunda se había convertido en una monotonía insoportable, de lugares comunes y aguas estancadas. Lo que sí siento es desapego por un club que, aunque siempre ha sido así desde que tengo uso de razón, es muy poco o nada mío. Me autopercibo como un mero cliente que va a ver una función cada semana en la que no puede aportar, no me encuentro partícipe de absolutamente nada. Esto es igual desde el 92, cuando el club se convirtió en una empresa, y mucho más desde el 2006, cuando los dueños se desvincularon de la tierra, pero es esta temporada cuando se me ha encendido la bombilla de alarma, no sé si por el destierro de la Romareda, por la naturaleza de los dueños o por la edad que voy teniendo. He comprendido que no me apartara del Real Zaragoza la categoría en la que juegue sino la ausencia del sentido de pertenencia, que es lo que realmente hace al fútbol tan extraordinario.
Hace poco he estado en Argentina y he podido comprobar como allí los clubes de fútbol, además de no ser empresas, representan una parte fundamental del día a día de sus aficionados. Muchos equipos cuentan con complejos deportivos, absolutamente bañados en la idiosincrasia del club, a los que la gente acude a PARTICIPAR con mayúsculas. Haciendo actividades deportivas en ellos, jugando en las distintas secciones, realizando obras sociales, ayudándose entre sí en sus dramas cotidianos, reuniéndose para plantear problemáticas y dar soluciones a la entidad, preparando recibimientos... y, por supuesto, teniendo la posibilidad de elegir a sus dirigentes, que no son más que principales entre los iguales, pero menos que todos los demás juntos, como los reyes de Aragón. Salvando las distancias, algo quizá no muy diferente a lo que había aquí cuando esa ciudad deportiva era realmente una ciudad deportiva y no un lugar abandonado.
Claro, llegados a este punto, acercarnos a aquello no es tarea sencilla, pero creo que, si la afición de verdad del Zaragoza, la que pasa mala semana cuando su equipo pierde y no deja un día sin convivir con la realidad del club, tiene en su destino protagonizar una acción heroica haciendo honor a la Historia de su ciudad, esa acción se tiene que dar ahora. Hay ejemplos en la historia del fútbol: la afición del Charlton Athletic creó un partido político en 1990 para recuperar su estadio y el número de votos que obtuvo arrastró al ayuntamiento a hacerlo, la de San Lorenzo de Almagro promovió acciones y compró suelo para devolver sus instalaciones al barrio donde el club había nacido, la de Salamanca creó un club tributo popular que ya está en nuestra misma categoría, las de Parma, Florencia, o Austria reedificaron de una manera u otra sus clubes sobre una base popular...
En nuestro caso, estoy pensando en una asociación de aficionados, un colectivo popular que se dedique a recoger recursos económicos que le permitan, llegado el momento y con un proceso prolongado en el tiempo, adquirir las acciones de su propio club para luego tener la potestad de cambiar los estatutos. Algo bonito que tiene el fútbol es que es capaz de unir bajo la misma bandera a gente muy diversa, y eso permite que dentro de una afición haya expertos reales en todo. Creo en la posibilidad de que, desinteresada y organizadamente, un grupo de personas de distintas disciplinas, con el apoyo de la masa social detrás, sea capaz de promover acciones encaminadas a revivir ese sentido de pertenencia para recaudar fondos de diversas maneras que lleguen a una hucha común. Hablo de donaciones en sí mismas, de cuotas de socios, de padrinajes de personalidades zaragocistas, de eventos sociales y deportivos (imagina una 10k por el futuro del Zaragoza), de empresas colaboradoras, de ventas de productos oficiales del movimiento... todo ello son ideas ya hechas en otros lugares. Recuerdo el intento de algo similar con el proyecto de Visús en 2013, que sin llegar al objetivo alcanzó cifras decentes. Pienso en esto como algo parecido en el fondo pero más progresivo y duradero en la forma. Con un carácter plenamente social, solidario, alegre, combativo.
Este foro es un lugar de encuentro zaragocista que no se encuentra en otros clubes, donde páginas como esta están mucho más abandonadas o no existen. Igualmente, no hay más que comparar las interacciones en redes de las cuentas oficiales con las de otros equipos. Todo ello habla del seguimiento brutal que existe. AupaZaragoza ha servido en otros momentos para lanzar iniciativas exitosas como el Movimiento Avispa, y sé que lo lee muchísima gente, no solo ciudadanos de a pie sino personas importantes dentro de la sociedad aragonesa y del mismo club, con poder y con dinero. Ojalá alguna de ellas puedan dar el paso adelante, algo así necesita primero de líderes y luego de soldados.
Un saludo y aúpa Zaragoza.
Mal nos pese el fútbol es un negocio, o recaudas 60 70 millones y compras el club, o todo que escribes, son simples palabras.
Los aficionados rasos ya nos pica pagar 300 400 euros de un abono como para meterte en ese berenjenal.
La otra opción es hacer una especie de revolucion francesa y entrar como elefante en cacharreria, pero a mí no me tendrás como apoyo.
El mensaje iba encaminado a los aficionados no rasos que estaríamos dispuestos a poner mucho más de un duro y de una tarde al ordenador por recuperar el club.
Ni siquiera es esto lo que estoy diciendo, es mucho más complejo, pero si cada uno de los 21000 socios pusiera 1.000 euros, la sociedad se junta con 21 millones. Dinero suficiente para plantear cosas. Teniendo en cuenta que cada uno de ellos ha pagado una media de 250-300 únicamente por ver veintiún partidos, la comparación entre 300 por ver una temporada o mil por tener capacidad de decisión en el club me parece muy desequilibrada.
Mientras tanto, seguiremos esperando a Solans.
Pues en ese momento algo faltó y falló para que no saliera adelante. Reunir 4 kilos entre la masa social no me parecía dinero realmente. Lo de ahora es otro tema .. son 60 kilos, con el potencial futuro del estadio sí, pero de momento 60 kilos a fondo perdido. Podría salir adelante buscando quizá un 70% de un grupo empresarial fuerte y el otro 30% afición. En Zaragoza fuertes fuertes habrá 3 o 4 grupos .. es muy difícil que se quieran meter a complicarse la vida y sobre todo su imagen de empresa. La ventaja q hoy tendrían esos grupos es que no tendrían responsabilidad única en las debacles deportivas, y segundo que estando ya en 1REF no estás tan en el foco mediático como si estás en el fútbol profesional.Lisergida escribió: Lun May 25, 2026 8:00 pmluis-kun escribió: Lun May 25, 2026 3:00 pm Cuando se hizo el crowdfounding con Visus para comprar el club por dos millones de euros a Agapito, no se estuvo ni cerca de la meta.
Difícilmente se juntará ahora lo que vale el club, incluso en tercera, con todas las ampliaciones de capital que llevan y el estadio en construcción.
17 o 18 años tendria.
Esos programas llamados el Avispero, el comienzo de Cuco .
Se que metí 200 euros. Que era el dinero de mi cumpleaños + navidades de un par de años. Al menos me lo devolvieron
En nuestro caso, y analizando "lo que nos cuentan" , sería lo que arriba he desarrollado. Buscar grupo aragonés fuerte q se haga con el 70% y los abonados el 30%. Para ello cada abonado sale a poner mil por barba. Es la única opción. Hacerse con la totalidad de las acciones tirando únicamente de la masa social no es viable.manugaje escribió: Lun May 25, 2026 9:16 pm Si se vende bien la idea y proyectando un punto de profesionalidad, ilusión y viabilidad. Estoy SEGURO que se animarían aficionados de otros equipos.
El FÚTBOL moderno pide esto a gritos. Sería demencial ser el primer club en retroceder al estado original, el estado en el que el fútbol cobra sentido de nuevo.
Mi punto de vista es el de partir de un inicio que, a través de acciones de distintos tipos vaya aportando capital a la idea (cuotas, productos, donaciones, eventos, zaragocistas de prestigio y poder económico que vayan sumándose...). Adquirir acciones que en un principio sirvan para formar parte y que vayan haciendo la ola cada vez más grande con los años. El mismo club ha abierto la posibilidad en el mensaje del otro día. Y ahora mismo su precio está devaluado.Rebujit0 escribió: Lun May 25, 2026 9:33 pmEn nuestro caso, y analizando "lo que nos cuentan" , sería lo que arriba he desarrollado. Buscar grupo aragonés fuerte q se haga con el 70% y los abonados el 30%. Para ello cada abonado sale a poner mil por barba. Es la única opción. Hacerse con la totalidad de las acciones tirando únicamente de la masa social no es viable.manugaje escribió: Lun May 25, 2026 9:16 pm Si se vende bien la idea y proyectando un punto de profesionalidad, ilusión y viabilidad. Estoy SEGURO que se animarían aficionados de otros equipos.
El FÚTBOL moderno pide esto a gritos. Sería demencial ser el primer club en retroceder al estado original, el estado en el que el fútbol cobra sentido de nuevo.
Esta historia la conocía pero hay varias diferencias.Canalla escribió: Lun May 25, 2026 9:59 pm No sé si conocéis la historia del Hearts. No tenía muy claro al cien por cien el proceso, aquí tenéis el resumen de cómo el club volvió a ser de los seguidores, explicado por ChatGPT.
1. El Hearts estaba prácticamente quebrado
El dueño anterior había dejado al club lleno de deuda. El Hearts entró en administración concursal (“administration”), que en Reino Unido es básicamente reconocer que no puedes pagar lo que debes.
El riesgo real era:
desaparición,
liquidación,
o quedar destruido deportivamente.
Los aficionados querían salvar el club, pero por sí solos no tenían el dinero inmediato necesario para comprarlo y estabilizarlo.
2. Aparece Ann Budge
Ann Budge era una empresaria de éxito y además aficionada del Hearts.
Ella hizo algo muy concreto:
puso £2.5 millones de su propio dinero;
creó una estructura legal para comprar el club;
sacó al Hearts de la administración;
asumió el riesgo financiero inicial.
En otras palabras:
ella adelantó el dinero que los aficionados no podían poner de golpe.
3. Entonces, ¿por qué los aficionados le pagaban dinero?
Porque el acuerdo desde el primer día era:
“Tú rescatas el club ahora y nosotros, poco a poco, te devolvemos el dinero para que el club termine siendo nuestro.”
Los aficionados empezaron a pagar cuotas mensuales a través de la Foundation of Hearts.
Algo parecido a:
10£ al mes,
20£ al mes,
etc.
Miles de personas contribuyendo constantemente.
4. ¿Y qué recibían a cambio?
Aquí está lo importante:
NO estaban “donándole dinero” a Budge.
Lo que estaban haciendo era:
financiar la devolución del préstamo/rescate;
y, a cambio, ir obteniendo la propiedad del club.
Es decir:
El dinero mensual compraba control accionarial colectivo.
No individual.
No era:
“yo pongo 20£ y tengo acciones personales”.
Era:
“todos juntos financiamos la recuperación y la Foundation será la dueña del club en nombre de la afición”.
5. ¿Cómo terminó?
Con el paso de los años:
la Foundation devolvió los £2.5 millones;
Budge recuperó el dinero que había adelantado;
y transfirió la mayoría accionarial a la Foundation.
Resultado:
los aficionados pasaron a controlar el club;
Budge dejó de ser propietaria mayoritaria;
el Hearts se convirtió en uno de los mayores clubes fan-owned del Reino Unido.
6. Entonces, ¿qué ganó Ann Budge?
Principalmente:
salvar el club;
prestigio enorme;
reconocimiento histórico;
mantener vivo al Hearts.
No hizo la típica operación de:
“compro barato y vendo caro”.
De hecho, mucha gente la ve más como una “custodia temporal” del club que como una propietaria clásica.
Y eso es lo que hace el caso tan raro en el fútbol moderno:
una persona con dinero rescata el club,
pero con la intención explícita de devolverlo a la afición.
Totalmente, estoy de acuerdo contigo en dónde radica el problema de esta solución, quizás hubiese sido un modelo en el que Visús, exzaragocistas con pasta o gente de la Fundación (NO FORCÉN) podrían haber estudiado en la época de Agapito. Es más, no sé si es que mi cabeza ya no funciona pero juraría recordar que Lapetra o alguno de la Fundación en algún comunicado dijo que el objetivo final de la Fundación era devolver el club a los aficionados. Tengo que buscarlo porque creo que llegaron hasta a decir eso.Rebujit0 escribió: Lun May 25, 2026 10:15 pmEsta historia la conocía pero hay varias diferencias.Canalla escribió: Lun May 25, 2026 9:59 pm No sé si conocéis la historia del Hearts. No tenía muy claro al cien por cien el proceso, aquí tenéis el resumen de cómo el club volvió a ser de los seguidores, explicado por ChatGPT.
1. El Hearts estaba prácticamente quebrado
El dueño anterior había dejado al club lleno de deuda. El Hearts entró en administración concursal (“administration”), que en Reino Unido es básicamente reconocer que no puedes pagar lo que debes.
El riesgo real era:
desaparición,
liquidación,
o quedar destruido deportivamente.
Los aficionados querían salvar el club, pero por sí solos no tenían el dinero inmediato necesario para comprarlo y estabilizarlo.
2. Aparece Ann Budge
Ann Budge era una empresaria de éxito y además aficionada del Hearts.
Ella hizo algo muy concreto:
puso £2.5 millones de su propio dinero;
creó una estructura legal para comprar el club;
sacó al Hearts de la administración;
asumió el riesgo financiero inicial.
En otras palabras:
ella adelantó el dinero que los aficionados no podían poner de golpe.
3. Entonces, ¿por qué los aficionados le pagaban dinero?
Porque el acuerdo desde el primer día era:
“Tú rescatas el club ahora y nosotros, poco a poco, te devolvemos el dinero para que el club termine siendo nuestro.”
Los aficionados empezaron a pagar cuotas mensuales a través de la Foundation of Hearts.
Algo parecido a:
10£ al mes,
20£ al mes,
etc.
Miles de personas contribuyendo constantemente.
4. ¿Y qué recibían a cambio?
Aquí está lo importante:
NO estaban “donándole dinero” a Budge.
Lo que estaban haciendo era:
financiar la devolución del préstamo/rescate;
y, a cambio, ir obteniendo la propiedad del club.
Es decir:
El dinero mensual compraba control accionarial colectivo.
No individual.
No era:
“yo pongo 20£ y tengo acciones personales”.
Era:
“todos juntos financiamos la recuperación y la Foundation será la dueña del club en nombre de la afición”.
5. ¿Cómo terminó?
Con el paso de los años:
la Foundation devolvió los £2.5 millones;
Budge recuperó el dinero que había adelantado;
y transfirió la mayoría accionarial a la Foundation.
Resultado:
los aficionados pasaron a controlar el club;
Budge dejó de ser propietaria mayoritaria;
el Hearts se convirtió en uno de los mayores clubes fan-owned del Reino Unido.
6. Entonces, ¿qué ganó Ann Budge?
Principalmente:
salvar el club;
prestigio enorme;
reconocimiento histórico;
mantener vivo al Hearts.
No hizo la típica operación de:
“compro barato y vendo caro”.
De hecho, mucha gente la ve más como una “custodia temporal” del club que como una propietaria clásica.
Y eso es lo que hace el caso tan raro en el fútbol moderno:
una persona con dinero rescata el club,
pero con la intención explícita de devolverlo a la afición.
No hay quiebra inmediata por mucho descenso
Nosotros sí tenemos una propiedad que actualmente no sabemos si quiere vender
Si la valoración son 60 millones de euros alguien tendría que poner esos 60 de golpe, no poco a poco.
La parte difícil es que el Hearts tuvo algo muy raro: una figura tipo Ann Budge que aceptó ser casi una custodia temporal y recuperar lo puesto sin buscar una gran plusvalía. Encontrar alguien así para nosotros es probablemente más complicado.
De conseguirlo .. Se crea una fundación o vehículo de aficionados.
Los zaragocistas aportamos cuotas mensuales, con patrocinios, empresas locales menores ..
Pero hay una diferencia enorme ..
2,5 M£ → lo puede asumir una empresaria rica.
60–80 M€ → ya hablamos de patrimonios muy grandes o de un consorcio empresarial.
Así que la pregunta deja de ser “¿puede la afición devolverlo poco a poco?” porque eso sí puede cuadrar matemáticamente.
La pregunta pasa a ser:
¿Existe en Aragón alguien (o un grupo) dispuesto a poner 50–70 M€ y aceptar recuperar el dinero lentamente durante años, sin buscar una rentabilidad fuerte?
Esa es la pieza más difícil.
Por estructura, el modelo puede funcionar. Por encontrar la persona o grupo adecuado, ahí es donde se complica mucho más.