
¡Madre del amor hermoso, 2001 en el cine! Aunque sea en el Grancasa, notición. No se me ocurre una película más apropiada para ver en la gran pantalla, y con la pedazo remasterización que se sacaron de la manga para el Blu-Ray, que deja alucinado, parece que se hizo ayer.
Vengo de ver
Puro Vicio, la nueva de Paul Thomas Anderson, adaptada de una novela de
Thomas Pynchon. Se podría definir como cine negro emporrado, con una trama conspiranoica y exagerada ante la que hay que dejarse llevar sin calentarse mucho la cabeza, disfrutando del despiporre, que funciona bastante bien. Aunque también digo que al contrario de lo que he leído por ahí, la trama se puede entender si se presta atención, tampoco es un absurdo constante. Tiene un subtexto melancólico sobre la derrota (o salida superficial) del hippismo y el triunfo de los señores con corbata muy bien hecho, de forma sutil pero clarita, al contrario que el supuesto comentario histórico sobre yankilandia que había en The Master y que yo no percibí.
A falta de ver más películas suyas, aprecio mucho más el estilo actual de Anderson, muy personal aunque pueda pecar de críptico, que algo como Boogie Nights y su reciclaje sin pudor alguno del ideario de Scorsese. Sus últimas obras pueden gustar más o menos, pero tienen sin duda una voz propia, son únicas. Sorprende ver que en una película como esta, con tanta bobada (divertidas, eh), los momentos íntimos funcionen tan bien y comprendamos tanto a sus personajes, y es por el talento que tiene este señor manejando la cámara.
La fotografía transporta a los 70 desde el primer momento, un grano rico rico. La selección musical tremenda, me dispongo ahora mismo a escucharla. El reparto muy fino, sobre todo un Joaquin Phoenix que te saca cualquier personaje adelante, lo de este tío es algo impresionante.
Y poco más que decir, está muy bien.
