Hace unos días en casa de una amiga pedimos a domicilio unas hamburguesas y tartas de queso (que por lo visto son las mejores de la ciudad) en el Nola Smoke. Siempre me he intentado alejar un poco de estos, se nota que trabajan mucho las redes y eso ya me da miedo.
18,90€ cada una, bueno, me duele que la hamburguesa haya pasado a costar lo mismo o más que una ración de paella, pero es una batalla perdida y sabía lo que pagaba. Llegan hora y media después (esto supongo que no tiene culpa el restaurante, así que no voy a comentar nada sobre la temperatura y tal ) y :
- Lo primero que me encuentro es que en este restaurante no hay patatas fritas con la burguer, te ponen unas pseudo "chips caseras" de sal y pimienta que saben bastante similar a las del Mercadona. 2 paquetitos de 30gr para 3 personas
- Decir que el ahumado está logrado y se impregna en la carne y sus ingredientes, creo que será lo único positivo que vais a leer de todo esto.
- El jodido pan brioche, ¿por qué se mete ahora este jodido pan dulce en todos los sitios? Un buen pan rústico de toda la vida le da mil vueltas, ya hasta empalaga joder. Vaya manera de joderla.
- Todo el jodido packaging personalizado con lo de "ponme reseña", "somos superguays blabla", menos gastar pasta en personalizar estas cosas y más gastar en unas jodidas patatas, que no me voy a comer el envoltorio.
- Vamos a la tarta de queso, como buen intolerante a la lactosa comprenderéis que las disfruto mucho ya que no puedo abusar de las pastillas. Parecía que la ocasión lo merecía pero no, se agradece que no sea la típica tarta empalagosa que sabe solo a azúcar, pero su textura era bastante líquida que me supo un poquito a quesito de la vaca que rie. No obstante le ponemos un notable, lo mejor del pedido, aunque dista mucho de ser la mejor de la ciudad.
La próxima semana tocará otra reseña, a ver que se pide o donde se va a comer cuando suba a ver a nuestro Real Zaragoza.





