Personaje de la película El Tuno Negro, dirigida por Pedro L. Barbero y estrenada en España en 2001.
El Tuno Negro es una leyenda urbana que indica la existencia de un asesino en serie que podría ser un tuno o al menos va vestido como tal y que comete asesinatos en serie atacando a estudiantes universitarios.
Enmarcada en el ambiente universitario y de colegio mayor dentro de una ciudad plenamente estudiantil como es Salamanca, la historia propone la unión de la tuna, elemento arcaico por excelencia y que sobrevive desde el siglo XIII, y la mezcla con algo tan moderno y símbolo del futuro como es Internet.
El Tuno Negro Se infiltra en la Tuna de Medicina de la Universidad de Salamanca y elige sus víctimas a través de internet. La premisa del asesino es la ignorancia mata. Con la noche y la juerga desmadrada como cómplice, el "Tuno Negro" comete sus crímenes con una pauta simple: morirán aquellos que sean los peores estudiantes de cada clase. El último no pasará de curso, ni tendrá la opción de repetir... ¿Será la solución definitiva a los problemas de masificación de la Universidad española?
Lo que está claro es que con ese criminal en la calle, los estudiantes tiene un motivo más que importante para esforzarse un poquito más... lo cierto es que el personaje resulta bastante grotesco, pues en ningún momento se desarrolla su personalidad, ni se argumentan las razones por las que comete los asesinatos, buscándose más el efecto sorpresa al conocer la identidad de asesino que una narración coherente.
La película fue un fracaso en taquilla y recibió críticas bastante malas por lo forzado de la historia y porque en ningún momento encuentra el equilibrio entre el humor macabro y el terror. De hecho la revista Cinemanía en 2011, la calificó como uno de los 10 grandes "bluffs" del cine español contemporáneo.



















































































































